LA DEPENDENCIA EMOCIONAL NO ES AMOR
La dependencia emocional nace en nuestra infancia y son tres necesidades que no nos cubrieron como requería nuestr@ niñ@ y nos están impactando profundamente en nuestra vida adulta.
Estas necesidades primarias son:
-Seguridad
-Afecto
-Reconocimiento
Estás necesidades no cubiertas o carencias, nos afectan en nuestra vida en la búsqueda de pareja, en la cual nos vinculamos desde ese estado y no desde el amor sincero.
Actuamos desde la impulsividad y nos auto convencemos de “siempre me pasa igual”, “una mancha de mora con otra verde se quita”…y así repetimos y repetimos desde un lugar de victimización y no de soberanía y responsabilidad emocional.
Es importante observar que parte de nuestras actuaciones invitan a la reactividad en el otro, nuestra pareja nos muestra aquello a SANAR EN NOSOTROS.
Culpar al otro y no hacernos cargo de nuestra parte nos condena a seguir repitiendo y no madurar y a perpetuar la dependencia.
Atraeremos la misma situación con otra persona diferente.
La salida de la codependencia es la libertad bien entendida, es hacerme cargo de mis necesidades, de las de mi niñ@ interior y cubrirlas, el poder trabajar la independencia emocional y establecer un vínculo afectivo sano.
El amor propio es la medicina para la codependencia, desde ahí, nos amamos, nos respetamos y valoramos. Asumo la responsabilidad de mis actos.
Me hago dueñ@ de mi felicidad y mi luz y desde ahí estoy en abundancia y me comparto desde el amor verdadero